El espacio es una cuestión de tiempo – David Blanco Laserna

Título original: Einstein. La teoría de la relatividad. El espacio es una cuestión de tiempo
Autor: David Blanco Laserna
Edición: RBA Contenidos Editoriales y Audiovisuales, Navarra, 2012
Colección: Grandes ideas de la ciencia

Divertido, didáctico y relajante. Un libro de divulgación científica que permite acercarnos de forma profunda y sin complicaciones al científico más popular del siglo XX. Albert Einstein y su teoría de la relatividad encuentran en Blanco Laserna un envidiable propagador de sus ideas, fiel a ellas, preocupado de usar un lenguaje sencillo y entendible para todos.

1366_2000Einstein es un inusitado caso del científico que llegó a ser toda una celebridad de su tiempo. Famoso por revolucionar el mundo de la física y la comprensión del universo conocido, su fotografía es reconocida por todo aquél que posee un mínimo de cultura general; sin embargo, la famosa teoría de la relatividad que tantos focos atrajo hacia él no es tan fácil de comprender. Tras la simpleza del E=mc2 se esconde toda una vida desvelos y razonamientos que hacen de Einstein uno de los genios del siglo XX.

Blanco Laserna ha realizado un gran trabajo en este texto. Respondiendo a una colección de divulgación de ideas científicas, el autor logra combinar los detalles del Einstein hijo, esposo y padre con el físico teórico abocado a su trabajo con desvelo y desesperación.

El autor nos muestra con pluma firme las contradicciones de un hombre con un razonamiento teórico brillante, capaz de realizar experimentos mentales que lo lleven a formular ecuaciones revolucionarias y, a su vez, un ciudadano alemán que renunció a su nacionalidad en plena efervescencia del nacionalismo, propugnó la paz en la época de las guerras mundiales, se casó sin el apoyo de sus padres, jamás tuvo una buena relación con sus hijos [el último de ellos con esquizofrenia a quien nunca abandonó económicamente, pero con quien tampoco tuvo contacto], se volvió a casar con una prima totalmente ajena al mundo científico [a diferencia de su primera esposa, Mileva Máric, a quién conoció como alumna en el Politécnico de Zurich] y que era conocido por su terquedad.

Líneas aparte, el libro muestra con profundo detalle y lenguaje simple el origen y fundamentos de la relatividad como propuesta teórica. Recoge las propuestas y teorías en boga para los inicios del siglo XX y repasa las amistades y correspondencias de Einstein con los más destacados científicos de su tiempo como Neils Bhor, Max Planck o David Hilbert. Complementan la propuesta editorial los dibujos y cajas de texto adicional con explicaciones o referencias a teorías, experimentos y personajes que dan forma y soporte a la propuesta de Einstein.

En resumen, la propuesta de Blanco Laserna y la editorial RBA cumple con las expectativas de todo aquél que no busca un conocimiento profundo de la física teórica y sus intrincados postulados; pero que, a sus vez, reconoce la importancia de la misma y de la figura de Einstein para comprender el universo en el cuál vivimos.

LA CITA

“Quizá en su juventud, al fantasear acerca de su futuro, Einstein soñara con la gloria científica, pero resulta improbable que se viera convertido en una referencia moral, cuyas opiniones sobre la paz, Dios o la libertad acabarían engrosando las colecciones de frases célebres. Para ello habría tenido que leer en una bola de cristal el drama del siglo XX. Mientras él se afanaba en promocionar al físico, las dos guerras mundiales y el nazismo le impusieron al pacifista, al sionista y al refugiado. Abrió su estancia en Estados Unidos como un científico admirable y la cerró siendo venerado por las masas. La simpatía y el cariño que despertaba por doquier respondían en parte a su modestia y a su estampa de genio distraído, pero sobre todo a que supo aprovechar su fama para abogar por causas que una mayoría consideraba tan justas como perdidas”.

Capítulo 5. El exilio interior
P. 157

Contexto: Einstein ha escapado de Alemania tras el ascenso de los nazis y se ha instalado en Princeton. Tras la demostración de la teoría de la relatividad y la llegada de la fama, el físico teórico pasó a ser toda una celebridad cuya opinión era referente en todo tema del cuál se expresara. Curiosamente, mientras más lo adoraban las masas el ocaso de su producción científica se acentuaba.

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